Todo esta en la mente

¿Qué es la Atención Plena? ¿Cómo puede cambiar tu vida?

Nuestra mente está en continuo funcionamiento, dando vueltas, elaborando historias acerca de los sucesos y presentándolas de forma convincente. Una gran parte del tiempo la pasamos en modo AUTOMÁTICO. Cuando estás manejando un millón de cosas distintas, cada una etiquetada como URGENTE en tu lista de quehaceres, los días se suceden uno tras otro y acabamos comportándonos de forma mecánica y la VIDA PASA sin darnos cuenta.

Nuestros pensamientos giran en torno a la preocupación, la incertidumbre (“Podré salir de este atolladero”), el futuro (“Todo será mejor cuando me promocionen y logre más ingresos”) o el pasado (“No tenía que haber hecho eso”), dejándonos insatisfechos la mayor parte del tiempo. Nos inundan sentimientos de que a la vida le falta algo, pero no somos capa ces de decir qué es. El doctor Jon Kabat Zinn define esta inquietud de forma excelente: ”A veces es posible que tengamos una fuerte intuición de que lo que nos falta, de una forma muy profunda, somos nosotros mismos; nuestra capacidad de estar en nuestra vida y de vivirla como si de verdad fuera importante en el único momento de que disponemos realmente”.

La Atención Plena te enseña a darte cuenta de lo que hace tu mente y a reconocer que las historias que te cuenta no son más que historias y no realidades. A medida que seas más conscientes de tus pensamientos, empezaras a darte cuenta de que gran parte de tu infelicidad es consecuencia de las historias que te cuentas a ti misma. La buena noticia es que esos relatos se pueden reescribir.

¿Qué es la Atención Plena?

La Atención Plena es una práctica de toma de conciencia que te ayuda a estar más centrado en el presente, en la vida que de verdad estás viviendo, en lugar de en un pasado que ya ha desaparecido o en un futuro que todavía no ha llegado. Cosiste en elegir en qué quieres centrar tu atención, en lugar de dejarte arrastrar por la versión que tu mente hace de los sucesos. Te enseña a darte cuenta de los hábitos de tu mente y de su funcionamiento, ofreciéndote la posibilidad de decidir si quieres actuar siguiendo su consejo o no.

Al ser más consciente de qué está sucediendo en tu cabeza y en tu cuerpo, podrás detener los pensamientos o los sentimientos que te consumen y te arrastran en una ola de estrés, ansiedad, miedo o arrepentimiento, y te empujan a actuar de forma poco adecuada.

 

Ser consciente significa que reconoces los pensamientos y las emociones sin emitir juicios. Por ejemplo, aceptar que los pensamientos no son más que pensamientos y que ninguno de ellos te define.

Si aprendes a identificar pensamientos o estados de ánimo y a comprender sus efectos serás capaz de vivir el momento, apreciar la vida, elegir lo que quieres vivir y estar aquí y ahora en lugar de pasar a toda velocidad por la vida y perderte la mejor parte.

La atención plena te enseñará a no estar dormido ante tu propio mundo. Si de verdad inviertes energía en la atención plena, te cambiará la vida. Te sentirás más productivo, más emocionado y con mayor control. Te darás cuenta de que haces las cosas de forma más efectiva y rápida, ahorrándote tiempo a largo plazo.

¿Cuándo deberías practicar la Atención Plena?

¡Todo el tiempo! La atención plena es una práctica que puedes hacer cada día, en cualquier situación y con cualquier estado de ánimo. Te va a permitir conocerte mejor y reconocer en qué momentos te metes en un camino poco adecuado.

Aquí presentamos algunos ejemplos de estados mentales comunes por los que todos podemos experimentar y que la atención plena combate con éxito.

Tabla Estado Mental

Se ha demostrado que la atención plena ayuda con el estrés, la depresión y la ansiedad, pero aunque te sientas muy bien a nivel general, la atención plena es una herramienta maravillosa que te permitirá sacar el máximo partido de tu vida.

Tabla 1

Tabla 2

Recuerda:

  • La atención plena te permitirá vivir en el momento presente, de forma que la vida no pase de largo.
  • La atención plena te enseñará a manejarte en las situaciones estresantes de forma tranquila ara que sientas que tienes un mayor control.
  • Reconocerás tus estados de ánimo y pensamientos como “sucesos” temporales que vienen y van, y aceptarás que ninguno define quién eres ni dictamina lo que debes hacer.

Rita González

Psicoterapeuta