El victimismo

Entendemos por “victimismo” una tendencia psicológica que consiste en una actitud de culpar a otros por los males que nos acontecen.

Estamos ante una necesidad imperiosa de sentirnos víctima y buscar compasión de los demás para ser el centro de atención y obtener beneficios.

Es importante diferenciar a las víctimas inocentes que han sufrido algún tipo de malos tratos, de la persona que siente la necesidad imperiosa y patológica de sentirse víctima, y que llega a incurrir en conductas de manipulación y chantaje emocional

El victimismo

Hay, por supuesto, situaciones reales de victimización como cuando alguien ha sido objeto de un abuso, o de un exceso, sin que tuviera la posibilidad de reaccionar.

Pero en esta ocasión nos estamos refiriendo a esas personas que no han sufrido malos tratos y van de mártires por la vida, con el objetivo de sacar provecho de ese excepcional papel que están representando.

El victimismo

El victimismo tiene como objetivo:

  1. Ser el centro de atención de aquellas personas que le compadecen y han comprado su victimismo.
  2. Caer bien, lograr beneficios de tipo afectivo: caricias psicológicas.
  3. Controlar a los demás a través de los lamentos, penurias, padecimientos, etc.
  4. Liberarse de situaciones o trabajos que no se desean realizar.
  5. Hacer sufrir a los demás a través del chantaje emocional.

El victimismo se caracteriza por:

El victimismo

Un tema ampliamente investigado y que tiene una gran relación con la conducta del victimismo es el Locus de Control.

El victimismo

Los dos extremos del locus de control son interno y externo, según las siguientes definiciones:

Locus de control interno: percepción del sujeto de que los eventos ocurren principalmente como efecto de sus propias acciones, es decir, la percepción de que él mismo controla su vida. Tal persona valora positivamente el esfuerzo, la habilidad y responsabilidad personal.

Locus de control externo: percepción del sujeto de que los eventos ocurren como resultado del azar, el destino, la suerte o el poder y decisiones de otros. Así, el LC externo es la percepción de que los eventos no tienen relación con el propio desempeño, es decir, que los eventos no pueden ser controlados por esfuerzo y dedicación propia. Tal persona se caracteriza por atribuir méritos y responsabilidades principalmente a otras personas.

El victimismo

Las personas que tienen un alto locus de control interno creen que el esfuerzo, el trabajo duro, el aprendizaje de los contratiempos, el solicitar retroalimentación, finalmente les llevará al éxito. Las personas que tienen un alto locus de control externo atribuyen el éxito a las fuentes fuera de su control inmediato, es decir, la suerte, otros individuos, los factores ambientales, la oportunidad accidental.

Las personas con un alto locus de control externo culpan continuamente a los factores ambientales de sus penurias. Por ejemplo, si obtienen un mal desempeño en el trabajo, las personas con un alto locus de control externo son más propensos a culpar a su jefe, mientras que aquellos con un alto locus de control interno pueden culpar a su falta de esfuerzo y/o habilidades.

Las personas con el rasgo de personalidad “Locus de Control Externo” tienen más tendencia a adoptar el rol del victimismo.

Es importante para nuestro bienestar considerar cómo se asumen los contratiempos.

¿Cuál es tu estilo atribucional? Interno o Externo

Responda a estas preguntas para averiguarlo.

El victimismo

¿Cómo reconocer el victimismo manipulador?

  • El victimismoAdopta un papel de “salvador del mundo” haciendo grandes sacrificios por los demás sin que estos se lo pidan. Además, hará gala de ello.
  • El victimista es receloso y desconfiado.
  • No es claro a la hora de pedir o demandar lo que desea, sino que lo hace en forma de lamento o queja.
  • Despliega una actitud que te hace sentir culpable cuando estas con esa persona.

La mejor manera de ayudar a alguien que manifiesta este tipo de actitud manipuladora es no manifestar una actitud de compasión, ayudarle a salir de su estado a través de una comunicación asertiva, diciéndole de manera afectuosa y directa lo que piensas de su actitud y comportamiento.

¿Cómo salir del victimismo y afrontar la vida con éxito?

  1. Comienza por responsabilizarte de manera consciente de todas las circunstancias que te rodean, entendiendo que cada una de las situaciones y circunstancias que acontecen en tu vida son momentos de aprendizaje y desarrollo. El resultado que obtengas ante cada situación o hecho va a depender de tu respuesta.
  2. Aprende a identificar en que situaciones optas por tomar una actitud de victimismo y que te lleva a tomarla. Observa tus pasos, examina cada uno, con detalle y sin culpa.
  1. Identifica las ganancias secundarias que te llevan a mantener esa actitud de victimismo en el tiempo. Aunque resulte contradictorio el estado de víctima tiene sus ventajas. Es importarte buscar esas ganancias porque se producen de manera inconsciente. A veces son caricias psicológicas, compañía, atención, evitar realizar una determinada tarea que no nos gusta, miedo al error o a enfrentarse a una situación concreta, etc.
  1. Busca alternativas para cubrir esas ganancias secundarias. Desde la responsabilidad consciente son muchas las alternativas que puedes encontrar para cubrir personalmente todas esas necesidades.

Recuerda el poder está en tu interior. Lucha con todas tus fuerzas y energía contra esas ataduras y esas creencias limitantes que tanto daño pueden ocasionar.

Te invito a que puedas disfrutar de esta bella experiencia que Adriana Macias ha querido compartir con todos nosotros.

Rita González

Psicoterapeuta